Las hierbas frescas marcan una gran diferencia al cocinar. Unas hojas de albahaca sobre la pasta o un poco de perejil fresco sobre las patatas pueden convertir una cena corriente en algo mucho más apetecible. El único problema es que las hierbas del supermercado suelen durar poco más que un aguacate maduro, es decir, muy poco.
Por eso cada vez más personas optan por cultivar hierbas en interior durante todo el año. Y de verdad no tiene por qué ser difícil. Con la luz adecuada, un poco de agua y algunas variedades fáciles de cultivar, puedes lograr mucho desde el principio.
Por qué cultivar en interior es más fácil de lo que muchos creen
Muchas personas piensan que cultivar requiere un jardín, lámparas avanzadas y mucho tiempo. Pero las hierbas son plantas bastante agradecidas, sobre todo en interior.
Lo que hace tan cómodo el cultivo en interior es que tienes mucho más control sobre el entorno. Sin heladas, sin babosas y con muchas menos complicaciones climáticas de las que preocuparte. También resulta agradable tener algo verde en la cocina durante los oscuros meses de invierno.
Para empezar, todo se reduce a cuatro cosas:
- Bastante luz
- La cantidad justa de agua
- Temperatura estable
- Un poco de nutrientes de vez en cuando
Si las hierbas reciben esas cuatro cosas, a menudo crecen mejor de lo que esperarías.
La luz es más importante que el agua
La causa más común de que las hierbas mueran en interior no es realmente la falta de agua, sino la falta de luz. Muchas hierbas necesitan al menos de 6 a 8 horas de luz al día. En verano, una ventana luminosa suele bastar, pero en otoño e invierno se complica en Suecia. Es entonces cuando la albahaca empieza a verse apagada bastante rápido.
El perejil y la menta suelen ir mejor con una luz algo más débil, mientras que la albahaca y el cilantro son más exigentes. Si de verdad quieres cultivar hierbas en interior todo el año, las luces de cultivo o un jardín inteligente suelen ser la solución más sencilla. Así no tienes que pensar tanto en la estación ni en la ubicación.

Riego: la moderación casi siempre es lo mejor
A las hierbas rara vez les gusta estar siempre en tierra húmeda. Un error bastante común entre quienes empiezan es regarlas un poco demasiado a menudo, por si acaso. Idealmente, la tierra debe notarse ligeramente húmeda, no empapada. Un buen truco es comprobar unos centímetros por debajo con el dedo antes de volver a regar.
La albahaca bebe bastante, mientras que el romero y el tomillo prefieren un entorno más seco. Por eso conviene no plantar todas las hierbas juntas desde el principio. Cuando conoces mejor tus plantas, regarlas resulta mucho más fácil de lo que parece.

¿Con qué hierbas es mejor empezar?
Hay hierbas mucho más fáciles para principiantes que otras. Empezar con variedades fáciles de cultivar también hace que todo resulte mucho más divertido.
Estas son algunas buenas hierbas para empezar:
|
Hierba |
Dificultad |
Tiempo de cosecha |
Requisito de luz |
|
Albahaca |
Media |
4-6 semanas |
Alta |
|
Perejil |
Fácil |
5-7 semanas |
Media |
|
Menta |
Muy fácil |
3-5 semanas |
Media |
|
Eneldo |
Fácil |
4-6 semanas |
Alta |
|
Cebollino |
Muy fácil |
3-5 semanas |
Media |
|
Tomillo |
Fácil |
5-7 semanas |
Alta |
|
Romero |
Media |
6-8 semanas |
Alta |
|
Cilantro |
Algo sensible |
4-6 semanas |
Alta |
Con la menta y el cebollino es casi imposible equivocarse. La albahaca, en cambio, es un poco más dramática y lo muestra enseguida si no está contenta.
¿Tierra, hidroponía o un jardín inteligente?
Hoy existen varias formas distintas de cultivar hierbas en interior, y todas tienen sus ventajas. La tierra tradicional es la opción más barata y la que más se parece al cultivo de siempre. Te da mucha libertad, pero también exige vigilar mejor el agua y los nutrientes.
El cultivo hidropónico significa que las plantas crecen sin tierra, a menudo directamente en agua con nutrientes. Ofrece un crecimiento rápido y menos suciedad, pero al principio puede parecer algo más técnico.
Luego están las soluciones de jardín inteligente, que automatizan gran parte del trabajo. Suelen gestionar la luz y el agua más o menos por sí solas, lo que las hace muy populares entre quienes quieren hierbas frescas sin convertirse en aficionados a tiempo completo. Para muchas personas que empiezan, de hecho, es una muy buena forma de arrancar.

Cómo cosechar las hierbas correctamente
Lo bueno de las hierbas es que no tienes que esperar a una gran cosecha. Puedes empezar a cortar un poco desde bastante pronto. Lo importante es no cortar demasiado abajo de golpe. Si retiras unas pocas hojas cada vez, la planta sigue creciendo y con el tiempo suele volverse más densa. La albahaca, por ejemplo, va mejor cuando se despuntan regularmente los brotes. Así se vuelve más tupida en lugar de crecer alta y espigada.
Resumen
Cultivar hierbas en interior durante todo el año es mucho más fácil hoy que hace unos años. Con mejores luces de cultivo, sistemas de jardín inteligente y guías más sencillas, la barrera de entrada es mucho más baja.
Empieza por algo simple. Unas pocas hierbas fáciles de cultivar, una ventana luminosa y la cantidad justa de agua pueden darte mucho juego. Cuando te acostumbras, cuesta volver a las pequeñas y caras macetas de hierbas del supermercado, y hay algo especial en cortar albahaca fresca directamente de la encimera de la cocina en pleno enero.
Preguntas frecuentes
¿Qué hierbas son más fáciles de cultivar en interior?
La menta, el cebollino y el perejil son algunas de las hierbas más fáciles para principiantes.
¿Las hierbas necesitan luces de cultivo?
En invierno, suelen ser una gran ventaja porque la luz natural en Suecia es bastante limitada.
¿Cada cuánto hay que regar las hierbas de interior?
Depende de la variedad y del entorno, pero la tierra suele estar ligeramente húmeda, no mojada.
¿Cuánto tarda en crecer la albahaca?
Normalmente, unas 4 a 6 semanas desde la siembra hasta la primera cosecha.
¿Vale la pena un jardín inteligente?
Para muchas personas, sí, especialmente si quieren cultivar hierbas durante todo el año sin tener que supervisarlo todo manualmente.
